C.Q.D y la actualidad de Egipto

Creo recordar que en mis ya lejanos tiempos de escolar, en el libro de matemáticas se empleaban estas siglas que venían a significar algo así como : COMO QUERÍAMOS DEMOSTRAR, pero yo soy más de letras, así que si me equivoco que alguien tenga la bondad de corregirme.
Pero de lo que quiero hablar hoy es de la lección que nos han dado los egipcios en general, como pueblo soberano, y muy especialmente sus jóvenes, una lección que espero aprendamos los orgullosos occidentales y que presumimos hasta de “transiciones modélicas”, de las que habría mucho que hablar. Pero eso será otro día.
Y será otro día porque hoy toca hablar de la lección de corage, de tenacidad y de espíritu auténticamente democrático que estamos recibiendo del país de los faraones, pero no de ellos ni sus sucesores, sino del sufrido pueblo que ha decidido tomar las riendas de su futuro.
La diferencia respecto a nuestras adormecidas sociedades, que no reaccionan ante los atropellos constantes a los derechos conquistados durante décadas, y ejemplos recientes tenemos en España para dar y tomar, la diferencia, digo, es que los jóvenes egipcios han transformado su rabia y su desesperación en lucha y determinación, mientras nuesros jóvenes parecen estar encantados por no se sabve que serpientes de un supuesto bienestar que no se ve por ninguna parte.
Algunos hemos mantenido siemppre que las cosas no se nos regalan, que hay que conquistarlas luchando y los acontecimientos de Egipto han venido a demostranos que así ha sido, es y será (C.Q.D )

Ilegalizar al PSOE y al PP.

Bueno, ya se que suena un tanto radical, pero si aplicasemos la pura lógica, no habría ningún problema en ilegalizar a los dos partidos mayoritarios de este país. Hasta donde yo entiendo, el motivo para ilegalizar a Batasuna  es que no condenan el terrorismo, y posiblemente esto esté bien, pero si aplicamos la mísma lógica para todos, tampoco el PP_PSOE ha condenado el terrorismo de estado de la monarquía totalitaria de Maruecos, y se ha limitado a lamentar ( Trinidad Jimenez- Su primo Gallardón;  Jauregui-Basagoitia; Zapatero-  Rajoy etc.) y no a condenar   los asesinatos de saharauis y parece que también de un ciudadano español.

Pero parece que la legalidad internacional se rige por la ley del embudo, especialmente para los pobres , sean estos países o clases sociales. Ay de los vencidos!, ay de los pobres del mundo.

NO BASTA CON LAMENTAR,…

 A buen seguro que todos sabeis como termina esta frase, y es que la hemos oido decir una y otra vez e incluso puede que nosotros mismos la hayamos pronunciado en relación con los crímenes de ETA.  Y a todos nos indignaba que mientras los ciudadanos de bien llorabamos a las victimas recientes, y nos solidarizábamos con las familias de las víctimas y exigíamos a los que amparaban tan execrables acciones, que condenase:  ellos se limitaban a lamentar.

Hoy, algunos mantenemos la coherencia y exigimos al gobierno de España que no se limite a lamentar la masacre de Marruecos contra el pueblo saharaui; nosotros, hoy, como ayer condenamos el asesinato y el ataque permanente a los saharauis, condenamos la violación permanente de los derechos humanos por parte de la monarquía marroquí, y el incumplimiento del mandato de la ONU para que se celebre el referendum de autodeterminación en el sahara Occidental.

Se decía entonces que los que se limitaban a lamentar y se negaban a condenar se convertían en cómplices automáticamente. ¿siguen opinando lo mismo los señores del gobierno socialista?

El Alcalde de Santa Marta y la Cruzada contra la Huelga General.

A estas alturas de la película, no nos sorprende que la derecha política arremeta contra la Huelga General y contra los sindicatos de clase, la misma derecha que no se ha cansado de arremeter contra los representantes de los trabajadores porque no hacían huelga a Zapatero, en la etapa en la que apostaba por una política tímidamente social, redobla sus ataques en una Cruzada sin precedentes cuando  los sindicatos deciden, con motivos más que suficientes y acogiéndose a una medida constitucional , copnvocar la Huelga.

Que los empresarios se opongan a la huelga, es tan lógico como que los sindicatos la convoquen , que eso de la lucha de clases, por más que los postmodernos quieran negarlo, sigue estando en la esencia de las relaciones sociales, y que si lo asimilamos al mundo futbolístico, en esta parte del encuentro vamos perdiendo los trabajadores por abultada goleada y con los árbitros en contra.

Menos lógica es la brutal Cruzada antisindical del poder mediático de la derecha, que se ha lanzado en tromba contra esta Huelga de una manera peligrosa, ya que cuestionan el propio derecho constitucional y una de las bases de nuestra democracia , como son los sindicatos. Podríamos decir mucho al respecto y algún día lo haremos con calma, hoy solamente quiero contaros algo para subirnos la moral: en mi centro de trabajo (un Instituto de Educación Secundaria) varios compañeros me han comentado que tenían dudas sobre la oportunidad de esta huelga en este momento, pero que al leer la prensa de derechas, se han cargado de motivos para acudir decididamente a la huelga.

Lo que ya no se explica de ninguna manera es que desde las instituciones democráticas ( un ayuntamiento en este caso) se sumen irresponsablemente a esa Cruzada o Piquete Informativo Antihuelga, anteponiendo esos espureos intereses al funcionamiento democrático de las instituciones y a su normal desarrollo para mejor resolver los problemas de sus ciudadanos. Así el alcalde de mi pueblo, convoca hoy domingo 26 a Comisión Informativa para el día 29.S, poniendo así su granito de arena contra la huelga: Espero que en la misma medida en que su partido y el mundo empresarial se lo recompensen, se lo sepan castigar las trabajadoras y los trabajadores de nuestro pueblo.

AL COMPAÑERO ULPIANO: IN MEMORIAM

Esta mañana me desperté con la peor noticia que uno puede recibir: me llamaba un común amigo para decirme que Ulpiano había muerto. Lo suponíamos desde hacía unos pocos días, pero aun así las palabras pronunciadas eran como un mazazo dado al corazón; cada palabra era como un desgarro: “Jesús, te llamo para comunicarte que Ulpiano ha fallecido”, así de lacónico, seguido de un llanto reprimido pero intuido, seguido de un silencio más frio que la propia muerte.

Se suceden los sentimientos, siendo el primero de ellos el de incredulidad. Yo había hablado con mi amigo Ulpiano y su   mujer hacía pocos días en Santa Marta ( en la terraza del Caserón para ser preciso) y albergaba en mi interior la esperanza de una posible recuperación, basada en el buen ánimo del que siempre hizo gala.  Hoy no podía aceptar de buenas a primeras que él ya no estaría más con nosotros para la charla distendida y jocosa, ni para la charla política, a la que tanta pasión le ponía, ni para contarme como cada mañana salía a la Isla del Soto a pescar, y aún a estas horas me cuesta hacerme a la idea de no poder intercambiar impresiones, ni consultarle que debemos hacer o si le parece que vamos bien ( a veces me decía que sí y otras, bien os lo podéis imaginar, no se cortaba para decirme en lo que me estaba equivocando).

Tras la incredulidad viene el dolor y tras este, la rabia. Trato de negarme a mí mismo la evidencia, y decirme, por unos segundos, que no es posible, porque no me puedo imgianar la ausencia de un amigo, y los mecanismos sicológicos de defensa tratan de luchar contra la evidencia, para desvanecerse al poco y dar paso a la rabia: ¿por qué él? ¿por qué a esta temprana edad? ¿por qué alguien que aun tenía mucho que decir, mucho que hacer? Ni lo entiendo ni lo acepto y pienso que es injusto y que habría que darle marcha atrás al reloj de la vida y hacer posible que esta llamada no se hubiera realizado, que esta noticia nunca se hubiera producido.

Después viene el llanto interior. Se asume que es verdad, y que nada puede hacerse y solo queda una extraña sensación de vacío: el vacío que van dejando las sucesivas ausencias, esas que el tiempo ha ido mitigando, pero que ahora parece que se agruparan, que se suman unas tras otras y nos hablan de soledad, de indefensión, de luto. Y por encima de todo de vacío.

Poco después tengo que salir a la calle ( la vida sigue) y me dirijo a uno de los escenarios que más podrían recordarme al compañero y amigo Ulpiano, es primer jueves de mes, hay pleno en el Ayuntamiento, se dirimen temas importantes, como casi siempre, y aunque mi cabeza y mi corazón están a otra cosa, me encamino al salón de Plenos, donde se guarda un minuto de silencio en su memoria, para continuar con el deber de sacar adelante, tras las correspondientes discusiones y votaciones, los temas del orden del día (me pregunto cuantas veces habrá hecho esto mismo Ulpiano defendiendo sus criterios y los de su grupo).

Después el teléfono no para: me llaman todo tipo de gentes y con los más diversos propósitos: unos para darme la notica, que ya no es tal para mi, otros para preguntarme sobre el último adiós al amigo, al vecino o al compañero, otros, incluso para darme el pésame, cosa que me enorgullece sobremanera, ya que el pésame se suele dar a los más allegado, como la familia, y a mi me emociona que hoy me consideren tan cercano a Ulpiano, y que si no en la familiaridad sí en los afectos.

Al final del día, viene la dimensión social, a la que Ulpiano no era en absoluto ajeno. Nos acercamos al tanatorio para acompañar a la familia y nos encontramos con toda Santa Marta, sin distinción de credos ni ideologías políticas, sin distinción de edades ni de posición social, todos acompañando a la familia, como si con este gesto, el pueblo de Santa Marta, quisiera agradecer a Ulpiano su trabajo incansable y eficiente en favor de la comunidad.

Ahora, junto a mis torpes palabras, quiero ofrecer un humilde homenaje al amigo que nos deja: unas lágrimas, el reconocimiento a su limpia trayectoria política en defensa de los trabajadores y del pueblo de Santa Marta y la promesa de contribuir a que su nombre no caiga en el olvido, sino que sea asociado a nuestro querido pueblo y a las causas a las que dedicó su vida.

¡Hasta siempre amigo, hasta siempre, compañero!

SARAMAGO: Maestro, amigo y camarada.

 No he tenido la suerte de conocer personalmente a José Saramago, pero si la de disfrutar de  su inmensa obra literaria, lo esencial de su pensamiento y  algunas de las luchas políticas concretas. Así pues, guardando las evidentes distancias entre un personaje con mayúsculas como el que hoy se nos ha ido, y este humilde lector y admirador suyo, me vais a permitir que le trate de maestro, amigo y camarada.

Del Maestro Saramago he aprendido muchas lecciones literarias, no he podido resistirme al encanto de su palabra escrita desde que hace ya muchos años leí “Todos los nombres” y me quedé prendado de su maestría al leer “El año de la Muerte de Ricardo Reis” y  “El Cerco de Lisboa”,  para descubrir su visión del mundo actual en “Ensayo sobre la Ceguera” y “La Caverna”, su muy particular forma de entender a Jesús en  “El Evangelio Según Jesucristo” ( si de mi dependiera, obra de lectura obligada para teólogos) . Y si leerle es un aprendizaje imprescindible, oírle ( en las entrevistas y programas en que participaba) era un auténtico deleite estético sobre el uso de la palabra. Pero sus lecciones no han sido solo literarias: su vida, partiendo de un origen humilde, luchando, trabajando hasta conseguir sus metas contra toda adversidad, son tambien una gran lección que todos hemos de aprender.

Me cuesta más justificar mi trato de amigo para el maestro Saramago, pues como dije , no he tenido la fortuna de conocerle personalmente,  pero yo siempre he sentido tal cercanía humana hacia este portugués- español universal, que hace que su partida sea para mí tan dolorosa como la de los amigos que ya se han ido , y su recuerdo, tan dulce como la presencia de los amigos de los que aún disfruto.

 No me cuesta, sin embargo, tratar de camarada a este infatigable luchador por la causa de la izquierda, por la justicia, por los intereses de los trabajadores.  He compartido con él camaradería política ( en la época en la que Salazar de aquel lado de la Raya y Franco  de este otro, oprimían a nuestros pueblos y desde el Partido Comunista combatíamos a tan siniestros dictadores).  Y ahora, desde mi militancia en Izquierda Unida, me he sentido cercano a su pensamiento y a su práctica política, él desde la altura, yo desde posiciones muy humildes, pero aún así me vais a permitir que me despida del maestro, del amigo y el camarada con un sentido ¡ Hasta siempre!. 

 

Paremos el terrorismo de Israel!

 

No basta con lamentar, hay que condenar, manifestar nuestro horrror ante el terrorismo de Israel. Eso es lo que podemos y debemos hacer las personas de bien de todo el mundo, pero las naciones del mundo tienen que hacer mucho más: tienen que pararles los pies, hay que tomar medidas contundentes contra un estado genocida,  hacer esto o convertirse en cómplices de estos crímenes contra la humanidad.

Yo al menos pienso exigir al gobierno de mi país que no siga siendo cómplice de tanta barbarie.